
Se dice que "no se deben mezclar demasiados colores en un solo sombrero", pero la audaz diseñadora, inspirada por este reto, se desveló creando un sombrero de copa que desafiaba todas las reglas. Era una prueba de su convicción de que el estilo no tiene límites. Y, para colmo, también hizo sombreros a juego para los animalitos.