
Escucha, en lo profundo de ese pantano donde incluso el viento es lento, vive el monstruo de las leyendas. Pertenece a la oscuridad, pero hace que las almas se sientan atraídas hacia él. Solo porque puede escribir contratos inmortales, dejando que el tiempo de las personas se consuma en el tic-tac, a cambio de pequeñas chispas de deseo.
