
Hasta que la figura del dios se aleja gradualmente, el joven dragón asoma su cabeza desde lo profundo del mar de flores cubierto por la niebla. ¡El plan de esconderse hoy ha sido un éxito! El joven dragón no puede evitar sentirse feliz, sin saber que la esquina de los labios del dios ya se curvaba ligeramente hacia una sonrisa.
