
Cuando los árboles bajan la cabeza, el viento ya ha pasado, y sombras blancas y brillantes cruzan entre ellos. ¿Acaso la chica que come voces es realmente solo un rumor extraño? Aparte del susurro del viajero, esta noche solo queda el rugido del silencio, con la luna creciente colgada sobre la cabeza.
