
En el bosque nocturno acecha un lobo gigante, cargado de espinas, con garras largas y afiladas. La luna está demasiado redonda e hinchada, le entra pánico al verla. ¡Rásgala, rásgala! ¡Esa luz plateada cegadora! Le quema los ojos. ¡Qué odio, la fea verdad hace que hasta él mismo entre en pánico!