
Aunque las plantas antes se marchitaron, su voluntad de sanar el mundo permaneció firme al girar la rueda del Yin Yuan. Las hierbas sagradas volvieron al reino mortal, trayendo remedios a la enfermedad y el sufrimiento, y ella se hizo conocida como maestra sanadora. Con montañas y ríos como camino, y minerales y plantas medicinales como compañía, vagó lejos buscando los secretos curativos escondidos en el mundo.