
Se preparó, fusionándose con las cuerdas y la canción, esforzándose por mantener el ritmo, negándose a quedarse atrás de la multitud floreciente. El gasoso velo de nubes rozó la luz de las velas, tiñendo el aire con cálidos tonos anaranjados. Sacudió sus mangas y saltó, corriendo contra el parpadeo del tiempo que pasaba.