
Después de incontables noches de insomnio practicando su canción debut, miró hacia el cielo nocturno. Una estrella pareció caer en sus brazos y los pliegues de su falda se arrugaron en melodías extrañas e inexploradas. Mareada y aturdida, se sentía como si estuviera viendo el amanecer, o tal vez una estrella guiñándole un ojo.