
Mañana, pasado mañana, el día después de pasado mañana... cuando la neblina vuelva a cruzar el amanecer, ella todavía abrirá la puerta silenciosamente, sumergiéndose de nuevo completamente en el bosque que solo le pertenece a ella, como una hoja brillante, destinada a caer en los versos verdes.

Llamamiento del bosque