
El bullicio se hunde en la tierra del bosque, el manto de la noche se desliza desde las puntas de las alas cerradas del ave gigante; el amanecer del nuevo día está por llegar, retratando a esta guardiana incansable. Ella sigue echando raíces aquí, patrullando y protegiendo el sueño del bosque, hasta un lugar lejano donde el final no pueda llegar.