
Quedarse en el pueblo entre el trigo, como la tía del vecino, parecía una buena vida. Aventurarse en la gran ciudad, como sus amigos, también era tentador. ¿Arriba o abajo? ¿Irse o quedarse? ¿Por qué el camino de la vida no podía ser tan simple como el trigo que crece hacia el sol?

Pétalos en la brisa