La gente siempre elogiaba las manos de Ennio por convertir lo ordinario en magia, por darle alma a los tejidos. Sin embargo, cuando él las miraba, solo veía las cicatrices ardientes, la sólida prueba de la culpa, la raíz de cada error.
Base
Evo 1
Transformada
Brotes dorados: cenizas
Horizonte de sueños