El petardo, envuelto con un lazo plateado de satén, estalló de repente y sobresaltó al anfitrión, a los invitados, e incluso a los globos, lo que desató carcajadas que hicieron vibrar el tejado.
Base
Evo 1
Transformada
Viaje aerostático: dona
¡Cuac, cuac, vámonos!