Con unas tijeras antiguas en la mano, corta la luz de las estrellas en el cielo nocturno, y entreteje los rayos caídos con la tela y los cose en un gran atuendo. ¡Ding, ding, ding! El escenario está listo y el duelo, a punto de comenzar.
Base
Evo 1
Transformada
Lazo permanente: recuerdos
Preludio de fuegos artificiales