
Las niñas cortaban nuevos trozos de tela para el escenario, las hijas del valle traían partituras musicales, las chicas del mercado movían maderas para reparar el escenario, y los niños del distrito del norte traían ingeniosos accesorios. Así, las sombras de papel llenaban el aire con nuevas historias.

Ecos de Wanxiang