
El Hada de las Flores corrió a través de ríos y campos de flores para intentar salvar a sus parientes en apuros. Los sombras que proyectaba el fuego eran aterradoras y extrañas, como si fueran de otro reino. La sensación de ardor debajo de sus pies le subió lentamente por el cuerpo, y conoció el verdadero dolor.