
El odio de ayer se replegó en páginas polvorientas. El viento se coló entre las columnatas, trayendo consigo el clamor distante de un mercado. El aroma a pan del orfanato recién construido se mezcló con las risas de los niños y fluyó como miel derretida sobre cada rincón abrasado por las llamas.

Camino elegido