
Los recuerdos se extienden sin control en el corazón, como un juramento grabado en una piedra fría bajo el filo implacable de la espada. Los ideales vibrantes que nacieron del amor ahora están manchados de sangre. Aunque una añoranza despierta y desea cruzar las colinas del tiempo y volver al pasado, los rostros que una vez conocimos ya no son los de la juventud que recordamos.