
El agua fluye suavemente, sus pasos dejan un murmullo por donde pasan. Cada día, la niña corre por la orilla del río, siguiendo su sendero serpenteante. Recuerda el momento exacto para sembrar los campos, la advertencia de una tormenta que se avecina, llevando la profecía del río a cada corazón que anhela una cosecha abundante.

Arroyo susurrante