
Con cada giro del mecanismo de relojería de color bronce, las antiguas páginas de poemas cargadas de polvo se abren una vez más, y la coreografía congelada cobra vida. Las hadas de los deseos comienzan a bailar de nuevo, acompañadas por la sinfonía inmemorial, entrelazada con la melodía chirriante del tiempo.

Historia interminable