
Una vez confundió los corazones sinceros con palabras vacías, confundiendo la profundidad con una mirada fugaz. Por suerte, no ocurrió ningún daño grave, ni se produjo un final amargo. El arrepentimiento no llegó demasiado tarde. En este mundo en constante cambio, donde lo correcto y lo incorrecto se difuminan como el polvo en el viento, su vínculo perdura, y cuando el destino lo permita, volverán a encontrarse.

Murmuros legendarios