
El cuento le regaló a Roucoco un sueño, y ella le entregó al cuento un final aún no concluido. Desde entonces, el cuento se detuvo en la otra orilla, mientras ella permaneció en esta; su sueño se escribe entre las páginas del libro, y ella vuelve a su propia vida, riendo junto a las personas que ama.

Entre colores, florezco