
Aquel llamado encendió una curiosidad oculta: ¿será que no todo era soledad en el mundo? Dejar el abismo acuático... Sí, quizá este era el momento. Oh, pequeños destellos azules, unan su luz a ese fulgor ardiente y muéstrenle el camino. Guíenla a través de amores y odios, de esperanzas y desvelos.