
Aquí todo es de un blanco puro, tanto que ni siquiera los pájaros se atreven a acercarse. Ella permanece de pie en el alto muro construido con nieve, contemplando la oscuridad infinita que se extiende más allá del mundo. Entonces, una canción se filtra en sus oídos, mientras la escarcha se transforma en lágrimas y ofrece compañía eterna.