Tenía un corazón puro como un arroyo y la voz de un ángel. Cantaba melodías de adoración en alabanza a sus dioses, día tras día, año tras año. Pero, ¿llegaría su voz a los oídos de la doncella divina para dibujar una sonrisa en su sagrado rostro?
Base
Evo 1
Transformada
Oda silenciosa
Oraciones sin rastro