La luna descendió un paso hacia el oeste, y unas siluetas níveas entraron con pereza en escena: eran tejepolillas, atraídas por la suave lámpara nocturna. ¡Cuánto deseo alargar esta penumbra, solo para regalarte un poco más de sueño!
Base
Evo 1
Transformada
Susurros de madrugada
Reencuentro entre lágrimas