
Cuando el sol se escondió tras las colinas, una madre y su hija yacían descansando bajo las nubes encendidas. En sus sueños, la lluvia se alzaba del pequeño jardín. Una mariposa descendía suavemente para posarse en una hoja, sin volver a enfrentarse jamás a vientos ásperos, ni a la enfermedad, ni a la despedida.