
El sabio había envejecido cuando lo encontraron; sin embargo, cuando recordaba el pasado, sus ojos brillaban con la misma intensidad de siempre. En la oscuridad de la noche, las pesadillas gritaban sin respuesta; durante el día, la gloria yacía fría sobre la almohada. Sin embargo, a pesar de todo, un claro resplandor siempre se abría paso entre las sombras.