
La fragancia de la medicina flotaba por la pequeña ventana, envolviendo el aire nocturno en una brisa fresca y húmeda. ¿Quién estaría trabajando tan tarde para preparar este remedio? Abrió la puerta mientras la luna fría inundaba el patio, y allí vio a su hija, despierta en la noche, trayéndole un abrigo extra en silencio, y calentando su corazón sin una palabra.