
En montañas vacías y bosques silenciosos, solo el viento y el roce del pincel contra el papel agitaban el largo pergamino. ¿Quién podría juzgar verdaderamente el arte? La loong detuvo de repente el pincel; lágrimas de tinta salpicaron, destrozando las historias kármicas que el papel contenía.

Lazos de tinta