
¿Y qué si era una bestia embaucadora? Una mentira dicha pero no falsa. Sobre seda blanca y papel fino, extendió nieblas y luz fluida, trazando cada línea con cuidado. Capturar su espíritu, apresar su forma, para dárselo a quien tuviera la oportunidad de verlo; peligroso, pero nunca arrepentido.