
La muchacha se volvió al oír una melodía de ópera, y vio a alguien que se apresuraba por la estrecha calle. La figura tropezó directamente con los pliegues de su túnica verde. Rápidamente recogió los papeles esparcidos, sin darse cuenta de que cuando sus miradas se encontraron, un vínculo ya se había forjado.

Paleta de sinos