
Encontrarse y separarse no eran más que el curso común de la vida. Sin embargo, no podía soportar ver tristeza en el rostro de su amiga, así que escondió su consuelo en unas palabras de despedida: "las montañas y los ríos pueden cambiar, los destinos pueden ascender y caer, pero la gente siempre se vuelve a encontrar algún día".

Paleta de sinos