
Este umbral no podía ser nombrado, ni enseñado. Solo cuando la intérprete vertió lentamente su propio dolor y alegría, su calidez viva de carne y sangre, en el papel, pudo renacer. Aunque algo se agitaba dentro de ella, el verdadero significado aún parecía como flores vistas a través de la niebla: sentido, pero más allá de sus palabras.

Ecos de Wanxiang