
Abrazando la aleta ancha del pez de plumas de colores, ¡nada! Cruza el nivel del mar donde la luz del sol ondea; ¡nada! Patrulla los bosques de coral como arcoíris. Recoge conchas para recolectar las lágrimas de las sirenas; aparta las corrientes oscuras y entra en los cardúmenes como remolinos de estrellas.