
La pequeña estufa donde preparaba la medicina se había enfriado hace mucho. La gente se reunió allí, sin que se oyera un solo sonido. "Todos los seres conocen el sufrimiento; la vida y la muerte siguen su curso". La doctora pronunció las últimas palabras, dejando atrás a la multitud silenciosa mientras salía en soledad.

Lazos de tinta