
Se desliza la barca de orquídeas en flor, con remos de osmanto que cortan vapor. La bruma suspira, sin pausa, sin fin, bajo un vino lunar que embriaga el jardín. Y quien mira ve unirse dos mundos distantes: rostros de loto, corazones vibrantes. Donde olas de jade se alzan en su esplendor, se casan con cielos en aguas de amor.

Lazos de tinta