
No preguntes a dónde lleva la madriguera del conejo, no busques el lugar donde duerme la bella durmiente. No vayas a ese bosque oculto, no dejes que la curiosidad deambule en el peligro. El miedo es alimentado por la niebla espesa, la verdad es escondida por la luz de la luna. Bajo la capucha roja asoman los colmillos, y hasta el lobo feroz se asustará.