
El suelo está lleno de huellas, los árboles llenos de marcas de dientes. Pero al levantar la vista no se ve ninguna figura, al bajarla no se escucha sonido. En la niebla está su escondite, en el bosque está su trampa. Oh, ¿está ahí, verdad? Mientras buscas, escapas... ¿es el desencuentro una broma o un presagio del destino?