
Busca y busca, cayendo en las huellas de ayer en la niebla matutina, casi chocando con la sombra del árbol donde el lobo negro hace guardia. Ella pensó que él contenía el aliento en la oscuridad, él pensó que ella susurraba entre dientes. ¡Shh! ¡No te asustes! Ten cuidado con la sombra del guardián, no despiertes las raíces dormidas de los árboles.