
No quiero... el pelaje crece desde la piel seca, no quiero... el corazón se inflama en la cavidad torácica vacía... ¡Qué odio, esta naturaleza salvaje por todo el cuerpo que no tiene donde ponerse! ¡Qué odio, la dulzura del pasado me tienta a no aceptar el presente! ¡Haciendo que un corazón firme renazca con un deseo sin solución!

Llamamiento del bosque