
Los años abundantes y las voces familiares de la ciudad natal crean una felicidad tranquila, que une los esfuerzos del pasado con la tranquilidad del presente. Cuando el corazón y la mente se unen, el pincel encuentra su espíritu. Y si alguien pregunta dónde se puede encontrar la verdad, la respuesta es sencilla: en los hogares cercanos de la gente corriente.