
Las estrellas giraron, los años cambiaron en silencio. Esta vez, la niña dibujó el símbolo de "aislamiento." Había suspirado ante el injusto obstáculo del destino, como un gran abismo demasiado empinado para cruzar. Sin embargo, nunca esperó que un visitante de plumas blancas, descendiendo de las nubes y enfrentando el mundo mortal, viniera a cumplir la promesa de su reunión.