
¿Quién lanzó frutos con espinas y guijarros? ¿Quién respondió solo con silencio y vacío? Por favor, no lo olviden, por favor, no lo olviden: ella deambula en esta tierra eternamente muda, como una sílaba de su lengua materna que ha sido desterrada, y ya no puede volver a formar una palabra completa.

Llamamiento del bosque