
Cruza la cortina de agua, entra en el país de las maravillas. Una gota persigue a otra, formando el arroyo del tiempo; una marea abraza a otra, convirtiéndose en la escalera de los años. ¿Quién deseó alguna vez que el tiempo fluyera lento? ¿Quién deseó alguna vez que el tiempo pasara volando? Pero olvidaron valorar este momento, cada minuto y segundo.