
Aferrándose firmemente a Su ideal, Ella buscaba día y noche. Siempre que imaginaba un futuro radiante, la alegría brotaba en Ella, como si el mismo amanecer hubiera aparecido. Sin embargo, el mundo era siempre caprichoso; a veces surgía la duda. Aun así, después de una contemplación interminable y numerosos cálculos, el camino frente a Ella representaba la altura de la sabiduría.

Vestigios de Chroma