
Alguien dice que la Caperucita Loca casi cae ante la dulce tentación, sin poder ver a través del disfraz del lobo negro. Quiso recoger el pinchifruto, pero sus dedos fueron heridos por las espinas entre las hojas. Así que empezó a tener cuidado, rodeando la casa de jengibre en el bosque y el azúcar tentador esparcido sobre ella.