
Cuenta hasta la séptima lluvia, las telarañas formarán cristales. El espíritu que domina el sol y la lluvia revela islas desconocidas. Las letras pequeñas en el reflejo finalmente fueron vistas por ella. ¡Oh! Ya no pudo dejar de reír, saltando y brincando, haciendo girar su falda como una campanilla azul en plena floración.