
Aunque carente de causa noble, el sentimiento verdadero forjó un corazón inquebrantable que tejía destinos y domaba una bestial naturaleza. ¿Qué penas habitarán en los ojos de las almas afines que se miran fugazmente en las tumbas ancestrales? Al volver la vista al camino recorrido, era engaño propio tanto como ajeno; y al final, no pudo soportarlo y traicionó a su propio corazón amado.